viernes enero 3 2020
Monica Aristizabal | Profesional en comportamiento humano | [email protected]

La creación, el acceso y la actualización conjunta de conocimiento se han ido transformando en las organizaciones y en los equipos de trabajo, debido a la implementación de la nueva tecnología y gracias al desarrollo de la Industria 4.0.

Las redes productivas de colaboración son herramientas que evita compartir información innecesaria por correo electrónico y donde colaborar es su objetivo esencial,  de manera productiva, gestionando el conocimiento de manera transversal, agregándole valor a las organizaciones.

Pero, ¿Esto está pasando en todas las organizaciones?

No del todo. Aún en organizaciones envían correos electrónicos con una cantidad de archivos adjuntos para que la otra persona los descargue y los edite, y esta misma los vuelva a adjuntar para reenviarlos nuevamente.

¿Esto significa realmente gestionar el conocimiento y colaborar productivamente?

Las redes productivas de colaboración permiten que las personas se conecten adecuadamente y se minimice las brechas de información y conocimiento que surgen cuando sólo nos comunicamos por correo electrónico.

Hay muchas ventajas o beneficios que tendrían las organizaciones si evitamos el uso masivo del correo electrónico.

Por ejemplo, Una curiosa investigación revelada esta semana en el Reino Unido ha causado furor entre los británicos, pues sugiere que los correos electrónicos vacíos (o inútiles) tienen una enorme huella ambiental de la que pocos usuarios son conscientes.

Según el estudio, que fue llevado a cabo por la empresa de energía OVO, la isla podría reducir su huella de carbono en 16.433 toneladas anuales si cada adulto dejara de enviar un e-mail diciendo “gracias” al día.

Esa fue la conclusión a la que llegó la compañía luego de que una serie de encuestas realizadas a 3.000 británicos arrojara que se envían más de 64 millones de correos electrónicos innecesarios todos los días.

Según los encuestados, los e-mails “innecesarios” más compartidos en la isla suelen tener los mensajes “gracias”, “recibido”, “tú también”, “feliz fin de semana” y “¿recibiste esto?”, entre otros.

Es decir, actualmente el uso del correo está teniendo un alto impacto, no sólo a nivel organizacional, sino también un impacto ambiental.

Y tú, ¿Qué tantos correos innecesarios envías al día?

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