Tuesday November 29 2016
Andres Sanchez | Analista de Infraestructura Mid | asanchez@tsgroup.com.co

Ya sea para rastrear llamadas o analizar grandes volúmenes de datos, la finalidad es la misma: Transformar datos que a primera vista, no representan nada, en información. Esta información, básicamente, según las dinámicas actuales, son las que permiten tomar decisiones más acertadas en aras de mejorar los negocios sin importar su razón de ser.

Esto es lo que se conoce como “Big Data”. Palabra de moda y en la que las grandes empresas invertirán millones de dólares en la próxima década, según el estudio de IDC (Worldwide Big Data Technology and services Forecast).

En esta palabra, confían hombres como Michael Dell, quien no escatimó para la compra de EMC por 60.000 millones de euros, ya que según él, este será el negocio del billón de dólares.

Sin embargo, aun deja muchas dudas en términos de utilidad para la economía y la sociedad. Muchos informes reflejan incertidumbres sobre este paradigma y, sobre todo, desconfianza, ya que desde el desvelo de la información hecho en 2013 por Edward Snowden, sobre las prácticas que tienen las agencias de seguridad  estadounidenses, en términos de vigilancia, la paranoia se apoderó de varios sectores.

Por otra parte, en la actualidad, solo el 4% de las empresas de tamaño mediano y grande tienen real beneficio de los datos analizados.

El Big Data se enfrenta a varios desafíos grandes antes de convertirse en una realidad, unos tecnológicos, otros sociales y otros educativos. Pensar en analizar datos para predecir un brote de gripe, diseño de medicamentos que, de acuerdo al genoma humano, tengan mayor eficiencia en el tratamiento de las enfermedades, son algunos de los ejemplos de la utilidad de esta nueva tendencia, pero queda en vilo lo referente a la privacidad, que en películas como “Enemigo público” protagonizada por Will Smith, o el caso de “Minority Report” de Tom Crouise, veíamos como lejanas las posibilidades de ser intervenidos o acusados por crímenes que aun no se habían cometido.

El caso Snowden, ya para muchos pasó, y para otro tanto, ni siquiera paso, lo claro es que no se dimensiona de manera completa lo que representó el desvelo de las actividades que las agencias de seguridad norteamericanas han hecho durante largo tiempo en términos de vulneración de privacidad al ciudadano común y corriente. El tema no sirvió para conversaciones de medio día interesantes y la indignación momentánea.

Por otra parte, nos encontramos con otra tendencia, que en ultimas no es ninguna tendencia: La “Small Data”, cuyo fundamento está en la conversación persona a persona para conocer y reconocer sus gustos, pasiones, etc.

Uno de los casos más representativo de la vigencia de esta es el de Lego. En el 2002 estaba a punto de quebrar y su primera opción fue recurrir al big data en búsqueda de un salvavidas. Después de los análisis de la información, decidieron cambiar el tamaño de los bloques de los juguetes que producían. En el 2003 estaban al borde del abismo.

La empresa decidió conversar con la gente, consumidores de Europa, y en una reunión con un niño Alemán de 11 años, le preguntaron que lo hacía enorgullecerse. Él contesto que sus tennis con los cuales practicaba el skate. Cuando el chico explicó por qué “Son la evidencia que soy el mejor skater de la ciudad”. Cuando se dieron cuenta del valor de una conversación, volvieron a su origen y actualmente, están dentro de las grandes compañías de nuevo.

Solo nos queda pensar en un futuro donde queramos o no, seremos intervenidos, ya sea la big data y su principio de análisis de volúmenes gigantes de datos o la small data, con sus datos relacionados y la inquisición constante de que nos gusta o no, la libertad de las personas y su privacidad no será otra cosa distinta a un eufemismo. Las empresas con alguna moral, respetaran los procedimientos, pero habrán algunas que no lo harán, y que harán lo necesario para tener cualquier tipo de ventaja que les dé preeminencia en los mercados sin importar por encima de que o quien deban pasar.

También te puede interesar